miércoles, 20 de febrero de 2008

Cuando ya no esté…




Quizá he de morir, en una tranquila pradera,
contemplando en el paisaje un horizonte que se desdibuja
en mis pupilas
Y me haré, quizá, nube,
en este esperar lloviznas en un amanecer temprano,
de primavera.

Quizá he de ir cerrando los ojos hasta, quedarme dormida,
en la orilla de una playa,
allí donde viven las palmeras y el mar besa la arena,
en la pasión que se arropa
en el ir y venir de las olas, una noche de estrellas

O quizá, partiré sin sentirlo, en un lecho tranquilo,
frente aun amplio ventanal, rodeada de maceteros de claveles, arropada en las sabanas de mi hogar

Eso lo sabe solo Dios, el que designa la hora,
cuando el alma se libera de su vestido mortal,
y como una blanca gaviota,
vuela a ese lugar del tiempo, donde el espacio no existe,
solo un remanso de paz

¿Dónde se iran mis sueños en ese último segundo,
cuando camine hacia lo eterno y se libere mi alma como el haz de luz de un cometa en el reclinar eterno del cuerpo en la tierra,
y sosegarme en la callada luz de lo quieto?

¿En que lugar moraran las pasiones, que irán cantando sus himnos de olvido?

Quizá duerman lo imperecedero, en un albergue de lluvia
junto al amor y a la alegría,
junto a la esperanza y el recuerdo.
O en el legado de lo construído, cada día con esmero

Y te preguntarás, dónde poder encontrame de nuevo

¡Si quieres volver a sentirme, vé un águila en su vuelo!
¡Si quieres oír mi voz, arrulla tu pecho en el canto de un jilguero!
¡En la lluvia de cada mañana, quizá mis labios, sean gotas de rocío que fecunden crisantemos!

Y quizá, después de algún tiempo, cuando las lágrimas cesen,
en ese develar y sentir, que hace el que se queda,
hallarás mis letras en las esquinas de un cuaderno,
y mis palabras dobladas con cuidado, entre las páginas de algún libro.
No han de llorar aquellos que algunas vez me quisieron, así lo he dispuesto,
sólo han de perpetuarme, en las líneas de unos versos.


¿Cómo me llamarás, cuando sólo quede recordarme,
en el canto de una golondrina, y veas mis manos en las hojas dispersas de otoño inconcluso en esta tierra?
¿Cómo me llamarás cuando llegada la hora de dar descanso a mis huesos, en ese nicho helado en que los hombres me pondrán?
¿Cómo me llamarás entonces, cuando solo sea de mi, cenizas y tierra,
polvo y arena?

Cuando descubras mi alma, en las líneas que ofrendo desde lo infinito de lo eterno,
me llamarás, quizá,

poeta.



PILAR GONZÁLEZ
11/9/2007

sábado, 16 de febrero de 2008

TRáNSITO



La soledad mide su recompensa
en el dialogo perpétuo
de la luz con las sombras

nada me es desconocido,y todo lo desconozco
todo me sorprende y nada me resulta extraordinario

la muerte va a apagando la luz del cirio que se consume
en sus óleos
y la vida enciende la lámpara que lucha por no extinguirse

¿Qué es de mí, que caigo en el pozo de la huida?

Si soy una verdad sin inventario ni comprobante
que transita solitaria
y desnuda
el enigma del tiempo

PILAR GONZALEZ
10/6/2006

ORGASMO



Nuestras caderas se aman como en una pleamar
en rítmicas ondulaciones de cuerpos volantes.

Alzamos los ojos,
y todo tú, fuerza desconocida que jamás explicas,
se estremece

como un universo que nace
en dos cuerpos a la deriva

¡y estallan los cielos,los cuerpos vibran en un instante!

Y sudorosos de éxtasis
arribamos
a una verdad tangible
de un cuerpo palpitante,
entre los brazos vivos
de un amante
sintiendo el eco de un resplandor,
que recorre en espiral donde los sentidos
se bifurcan

PILAR GONZALEZ
21/7/2006

RETAZOS DE NOSTALGIA


Estoy aquí, en la totalidad
del silencio
la espera de una lámpara
me acompaña
afuera
el canto de las aves
en la ventana
alegra una mañana
donde el sol nace de nuevo
en calma

Ha cesado de llover
y aún las gotas de agua
se cuelgan de las hojas

ha cesado de llover
y aun mi alma te extraña

Los hilos del recuerdo
se tejen en red

enredadera de nostalgias
agonía en las distancias

Afuera los helechos
son los dedos de la esperanza
un retazo de amor
dá luz a la estancia

PILAR GONZALEZ
16/6/2006

jueves, 7 de febrero de 2008

DESNUDOS



“Sol, quema el presente
en nombre del futuro
pero ten piedad del pasado”
Nicolás Gumiliov




Siento que hemos perdido los ojos
deslumbrados por el mundo.
El tiempo ha pasado:hoy ya no somos,
lo que ayer fuimos.

Y tu me preguntas,en dónde,
en cual país habíamos coincidido:
En Caracas, en Bogotá, en San José
¿Recuerdas hace
unos años, antes?
Eras tímida entonces, pero no has cambiado

¿De que hemos sido testigos, compañero?
El tiempo ha labrado sobre el alma
su profunda huella.
Ahora amamos, es cierto
mas pausadamente,
al buscar compañía y paz
en el Otro

Sé que él es tan solo un hombre,
desnudo ante el mundo,
con dolor,
igual
con miedo.

PILAR GONZALEZ
22/01/2007

COMPAÑERO




Una vez me llamaste por mi nombre
en la soledad
donde todo perdura
Caminabas
por los andenes del tiempo
sin mas equipaje
que tu sonrisa
y tu alegria
Yo venia de transitar
por las olas del mar
ya de noche,
por el mar de hojas de luna
y me regalaste una estrella
invitándome
a tu viaje
cuando me llamaste
por mi nombre

PILAR GONZALEZ
5/7/2006

AFERRADA



(Homenaje a Pálmenes Yarza)

Por aferrarme a ti guardo un poema.
Solo un poema
guardo tras un cuadro
Poesía escrita en dulces fiebres,
me aferra a la memoria de unas palabras.
Un pretérito añejo que no descansa
me habla al oído
puesto en el tiempo,
con esa voz silente de las cosas
que alguna vez amadas
perduran para siempre.

PILAR GONZALEZ
29/6/2006

AMATORIOS





AMATORIO I

Una trepa la desnudez de otro cuerpo
Anidando al ave entre el follaje de las ramas
Una se abre en flor con el roce de las pieles
signando caminos a las húmedas grutas
Una cabalga las convexidades de las hojas
dejándose llevar por sacudimientos extremos
y todo estalla en un espiral al sonido del viento
abriendo las puertas de los secretos
eternos

AMATORIO II

Soy todos los aromas en una corteza
vibrante conjunción de algas
y helechos
floreciendo en tu cuello
enredadera
echo raíces
anidando de espacios,
el tiempo



PILAR GONZALEZ
26/6/2006

martes, 5 de febrero de 2008

ARENAS DE LUNA LLENA




Amado mío.
en las arenas de la playa.
Acepto la conciencia de tu presencia
que me ha llegado,
súbitamente

Es el instante de darme cuenta,
que la Luna Llena
nos mira
en comunión cósmica
sobre las aguas eternas de los mares,
donde solo brilla la Luna
entre nuestras infinitas soledades,

Recorramos juntos las arenas marinas
Las utopías del tiempo
Y cuando esta hermosa Luna Llena que nos une,
se apague,
volvamos de nuevo a andar.
No sabemos si solos,
no sabemos si juntos,
No sabemos si por estas mismas arenas
que una noche recorrimos
llevando en nuestros ojos
la alegría
y el alma plena

Ahora , en el ahora,
te beso en los labios
y siento su tibieza en el reposo,
y descanso mi cabeza en tu regazo,
Tú,
mi sola seguridad, mis apegos,
mi tranquilidad infinita,
mi verdad de donde yo me siento
y me soy,
compañero

La luna como despierta
que en este momento nos observa,
deja que yo te mire, amado mío,
reconociendo en ti, mí ser


PILAR GONZALEZ
10/7/2006

lunes, 4 de febrero de 2008

INSTANTES DE ESPERA




Ese instante que se espera



Tan callado envuelto por el silencio

Tan silente envuelto por la quietud

tan quieto esperando por las letras



es el silencio desnudo que sangra versos


Es el silencio donde me visto de maravilla



Sin memoria, sin recuerdos, solo sentimiento



sucesión de instantes, iluminación del alma




Es el silencio de la espera
perfumada de encuentros




En ese instante sudoroso de la nada
abrazo a mi niña dormida,
a mi adolescente enamorada
a mi mujer de primaveras perpétuas
le pone a sus cabellos escarcha de estrellas
y la hace volar al cielo iluminado
por las conjunciones infinitas de planetas
y galaxias inexploradas

Quisiera tener mil manos para volar cometas
anidar en mis manos un jilguero
dibujarle los ojitos a la luna
acariciar el rostro de un niño
abrazarte como la suave espuma
escribirte un te quiero en el espejo

Pero en este instante, silente y solitario
mi alma se deshace en una quietud
tan pronta y profunda
suave, sutil y ardorosa
como los hermosos pétalos
de unos crisantemos brujos
que tengo en el florero

PILAR GONZALEZ

CON LA LLUVIA TE ESPERO


Como cambian las cosas
Con la lluvia


Las ventanas por ejemplo, parecen espejos
que sudan nostalgias



Y las flores atardecidas recuerdan
las alas de los Ángeles



Y yo aquí, despierta y pensándote
como un campanario invisible y mudo



Parecería un hada melancólica
si expresara sus tañidos



Las gotas de lluvia no son, lágrimas de los cielos


la lluvia son recuerdos de lagrimas anticipadas

por una nostalgia presente
por una interminable espera



¡Oh, dulce agonía, amado mío!


¡Oh, como me estremece esta distancia!



Llegará, quizá el día,
Bendito día en que la espera marchite tus ausencias




ojalá que la lluvia, en gotas de rocío

avive mis esperanzas

y que tú, amado mío

emerjas de los hilos de agua

como un espejo cristalino

en el que se refleje mi alma

Llueve, y yo te espero en el ocaso


del otro lado de la piedra


En otra parte del camino

sé dónde está el abismo

sé dónde están los ríos

sé dónde está la tierra mojada

donde un día fuiste mío



y yo trémula, viva y entregada

dejaré en tu piel y en tu pecho

las caricias perpétuas e inminentes

cuando nuestros ojos se encuentren

y celebren tu regreso que no tiene pausa

PILAR GONZALEZ
20/4/2006