martes, 10 de junio de 2008

OLVIDO




Apareciste una tarde cargada de Septiembre

Tu sonrisa definitiva, me hablaba de ti
esparciendo luz y oliendo a Sol

Al latirme el corazón de viento,
florecía de primavera bajo tus alas desnudas.

Pero a tu lado mi alma
jugaba a la guerra

Porque la guerra eran unas lágrimas en todos los rincones
Y yo habitaba allí, en los claroscuros

Debo decirte, que nunca conocerás como te he amado
Nunca sabrás, de que colores fueron mis sueños

Ni que me hice palabra
en todas las oraciones que subían hacia ti.

Solo sabrás, que serás para mí un ángel en ruinas
Y que de las tablas de tu ataúd he de hacer tu cuna.

O nada, o sólo el negro sueño, olvido;
un profundo pozo sin eco y sin llegada

Hoy veo alejarse tu sombra,
cuando cruzo la esquina en un nevar de rosas heladas

Porque el destino siempre mira al frente
Y yo he dado vuelta a la página

PILAR GONZÁLEZ
25/3/2004


1 comentario:

María Elena Ponce dijo...

Un hermoso y dolido poema...
Cuesta desprenderse de poco fructíferos recuerdos, pero al pasar la página, aunque nos duela es mejor nunca devolvernos.

Un beso

María Elena Ponce