domingo, 22 de junio de 2008

ESPERANZA




A veces la vida es un desgarrar de esperanzas.

Poco a poco vamos desnudando la nívea piel de los sueños y mas allá de toda certeza, encontramos la infinita lejanía, donde nace la luz.

Pero a veces la vida puede parecer una hoja, que en otoño, seca y amarillenta se desprende de un árbol y la arrastra el viento, y que en un remolino de soplos furibundos, cae, en el lecho de un tumultuoso río, que es el mundo.

¡Podemos huir, como si nos lastimase un vaso roto!

Pues es larga la costumbre de poner intervalos a nuestro paso, donde el detenerse para contemplar y morir en pequeño, arrastrando letargos y huecos días, es la excusa para sentirnos encogidos y ovillados

¡Pero debemos seguir adelante, mirando la maravilla de existir, deletreando un poema escrito en el alma!

Pues la vida se nombra, a veces, en el aire de un vaivén.En un ir y venir, subiendo y bajando por la ventura de las emociones, para llegar siempre el centro.

Porque por encima de la conciencia está la voluntad.

Cierro los ojos y duermo.Parece liviana la vida.
Me arrulla el dulce murmurar del rio .
Y el crepúsculo, envuelto en la neblina, es un ave que levanta vuelo en giro sigiloso.

¡Renace la luz de la esperanza,en sus plumas!

A lo lejos, el canto del alfarero, mientras da forma a la vasija, se convierte en oración, lágrimas y suspiro

No hay comentarios.: