sábado, 16 de febrero de 2008

ORGASMO



Nuestras caderas se aman como en una pleamar
en rítmicas ondulaciones de cuerpos volantes.

Alzamos los ojos,
y todo tú, fuerza desconocida que jamás explicas,
se estremece

como un universo que nace
en dos cuerpos a la deriva

¡y estallan los cielos,los cuerpos vibran en un instante!

Y sudorosos de éxtasis
arribamos
a una verdad tangible
de un cuerpo palpitante,
entre los brazos vivos
de un amante
sintiendo el eco de un resplandor,
que recorre en espiral donde los sentidos
se bifurcan

PILAR GONZALEZ
21/7/2006

1 comentario:

María Elena Ponce dijo...

Aunque breve el degustar es eterno el recordar un instante de éxtasis.

Intenso y bello

María Elena Ponce