sábado, 28 de julio de 2007

CIELOS CLANDESTINOS



Atrapada en el mediodía de tu cuerpo,
como en un solsticio de verano,
no veo pasar la noche,sólo veo el día
que ilumina tus pupilas aguamar
y te desnuda.
Veo, amor mío,el sudor de tu frente,
en dulces gotas
y compartimos
la ofrenda de los infinitos,

En amores despiertos bajo los cielos clandestinos...

y todo lo que callamos es porque aún no se inventa su
nombre;

porque su gozo
todavía no ha sido sorprendido
y las flores que brotan en el rocío

aún no son cosas del viento

Todo nos había sido negado, hasta el canto del jilguero:
todo ha sido un regalo, una ofrenda divina

El susurro de los cielos
y ahora somos cuerpos sin mácula,
puros y transparentes en esta entrega
que lo evocamos de día, y hay que oírlas y decirlas
como el trinar de las aves,
cuando arriba la primavera


Noche de cielos clandestinos, días de alegría serena

PILAR GONZALEZ
11/3/2007

2 comentarios:

Miguel dijo...

Qué inmenso: "Y todo lo que callamos es porque aún no se inventa su nombre".
Me ha venido a la mente uno de los versos más entrañables de Neruda, que le recuerdo a mi adorada Marisa: "Déjame recordarte, cuando aún no existías".
Muchas gracias princesa.
Miguel.

Mª del Pilar González Sánchez dijo...

Gracias Miguel
Todo lo que sentimos,a veces no tienen nombre,vamos creandolo con el palpitar de las almas
Gracias a ti de nuevo,por leerme,hijo del viento