miércoles, 23 de mayo de 2007

ANIDAMIENTO




Llegaste tú sin sombras

sin vestidos,

ni inquietudes en el alma.



Suave ,como la brisa de la mañana



Delicado

tranquilo,

tibia pluma que cae de un cielo

estremecido,



Y yo te sentí, yo te vi,yo te adiviné

espuma, dulce, heladamente ardiente,

salida del sol,

ave que trina en las auroras

cuando arriba el otoño



No, no eras el río, el árbol, ni el viento



Eras la sencilla quietud de las montañas

impetuoso mar de olas furiosas,



y te anidate en mí

cono un pétalo dorado

infinita luz,mágica presencia



PILAR GONZALEZ
19/1/2007

1 comentario:

María Elena Ponce dijo...

Mi querida Pilar vine como un ave de paso y me quedé anidando en tus letras.

Preciosa tu página ya la enlazo en la mía.

Un beso

María Elena Ponce